Casa autónoma
Fotografía: Toshihisa Ishii
En el corazón subtropical de Amami, esta vivienda autosuficiente replantea el modo de habitar en tiempos de incertidumbre climática. Diseñada por la firma nipona Sakai Architects, nació como un hogar convencional, pero con el tiempo derivó en un refugio completamente desconectado de la red eléctrica, fruto de años de experimentación con microinfraestructura y energías renovables en un territorio de baja irradiación solar y fuerte tradición vernácula. El proyecto muestra que es posible vivir con comodidad en condiciones extremas —humedad elevada, calor, luz limitada— mediante estrategias pasivas, autonomía energética y una relación estrecha con el paisaje.
Inspirada en el histórico sistema buntō, la vivienda se organiza en cinco volúmenes independientes que reinterpretan la lógica espacial de la isla. Entre ellos se forman patios, terrazas y espacios intermedios que funcionan como zonas comunes flexibles, integradas con la naturaleza. Los techos retoman perfiles locales como el irimoya y los graneros takakura, facilitando la libre circulación del viento y un control preciso de la luz. Cada gesto arquitectónico, desde aleros profundos hasta capas de ventilación y aislamiento, responde al clima exigente y sostiene la autosuficiencia del conjunto.
El proyecto articula un pequeño ecosistema circular: energía solar, compostaje, cultivo doméstico y un sauna de leña alimentado con residuos configuran un ciclo cerrado entre la familia, la arquitectura y el territorio.








