Hormigón expresivo
Fotografía: Paola Corsini
En Wädenswil, Suiza, el estudio helvético Buchner Bründler Architekten transforma un conjunto de once casas adosadas en un vibrante ejercicio de comunidad y color. El complejo Rötiboden, ubicado en una antigua zona agrícola en proceso de remodelación, rompe con la uniformidad de los desarrollos residenciales recientes al combinar volúmenes de hormigón visto con acentos intensos en azul, verde, amarillo y naranja, respondiendo al deseo del cliente de crear “un lugar que cante”.
Dos bloques rectilíneos, dispuestos según la topografía, enmarcan una plaza central arbolada concebida como corazón comunitario. Los espacios exteriores —jardines, patios y terrazas— se conectan tanto horizontal como verticalmente, invitando a la interacción entre vecinos.
Las viviendas, distribuidas en tres niveles, se organizan mediante escaleras de caracol coloridas y divisiones de madera de pino marítimo, que contrastan con el hormigón crudo y las amplias superficies acristaladas con vistas al lago Zúrich y a los Alpes. Balaustradas metálicas azules, toldos naranjas y terrazas comunitarias refuerzan la identidad del conjunto, mientras que las áreas comunes en planta baja y azotea consolidan su vocación de convivencia.
Rötiboden demuestra que la arquitectura residencial puede ser asequible, expresiva y socialmente cohesionadora sin renunciar a una estética contemporánea.









