Energía y bienestar
Fotografía: Eugenio Celedón / Pablo Casals
Este proyecto, con certificación WELL Platinum, intenta impactar positivamente la calidad de vida de las personas que lo habitan, el espacio prioriza el confort, la flexibilidad y la identidad local, y refuerza el compromiso de la empresa de energía con el concepto de sostenibilidad.
La nueva sede de Enel en Chile no es solo un edificio corporativo, sino la materialización de una visión: transformar el espacio de trabajo en un ecosistema que promueva la productividad, el bienestar y la sostenibilidad. Diseñado por el equipo de CQ Estudio, encabezado por el arquitecto Agustín Quiroga y el director de diseño Pedro Castro, el proyecto se desarrolló bajo los más altos estándares para obtener la certificación WELL Platinum, convirtiéndose en el primer edificio en Chile en conseguir esta distinción. Los espacios abiertos y flexibles permiten transitar sin esfuerzo entre la colaboración y la concentración, promoviendo una dinámica laboral más fluida y eficiente. Esta flexibilidad responde a un cambio cultural en la forma de trabajar, donde la integración de distintos entornos fomenta la creatividad, el trabajo en equipo y la autonomía individual. Por otro lado, gracias a la optimización de recursos naturales y la incorporación de tecnologías eficientes, el edificio logró reducir en un 20% su consumo energético. La integración de vegetación autóctona, más allá de su función estética, actúa como un regulador térmico natural, mejorando el confort ambiental y reforzando la conexión con la naturaleza. La luz natural se convierte en protagonista, no solo reduciendo la dependencia de iluminación artificial, sino también generando un impacto positivo en el bienestar físico y mental de los empleados. Sin embargo, el diseño de este proyecto también apuesta por el arte y la identidad cultural como elementos esenciales en la construcción de un entorno laboral significativo.
Publicado en revista Ambientes Nº 162











