Juego y memoria
Fotografía: Simón Bosch
Pong 2.0 se levanta sobre la memoria de una antigua casa de 1920 en la ciudad de Bogotá, para explorar una pregunta inquietante: ¿puede la arquitectura del juego servir también como arquitectura del encuentro? La propuesta de Cabida Arquitectura resignifica un espacio preexistente y lo amplía con un volumen de concreto crudo que, lejos de imponerse, dialoga con la historia del lugar.
La operación arquitectónica es precisa y sensible. La ampliación se acopla a la estructura original siguiendo sus ejes y se separa apenas por una delgada junta, como un gesto de respeto hacia lo que ya existía. El resultado combina materialidades rústicas y honestas —madera, ladrillo y concreto trabajado artesanalmente— para crear atmósferas táctiles, abiertas a la interacción y a la experiencia colectiva.
Más que un edificio, Pong 2.0 funciona como un dispositivo urbano que amplía la noción de juego y convierte el espacio en un punto de encuentro donde la identidad de la marca, la arquitectura y las dinámicas sociales se entrelazan para construir comunidad.








