Oficina abierta
Fotografía: Pedro Russo
En Vila Madalena, la sede de Eliz Capital, diseñada por Península Arquitetura, propone una reinterpretación del espacio corporativo desde la cercanía y la fluidez. Con 350 m², el proyecto elimina la recepción tradicional para dar paso a un acceso a través de un salón multifuncional, estableciendo desde el inicio una atmósfera menos jerárquica y más acogedora. El núcleo de la oficina se organiza como un espacio abierto que fomenta la interacción espontánea entre equipos, reforzado por una cocina central que actúa como punto de encuentro cotidiano. Las salas cerradas se ubican estratégicamente en el perímetro, liberando el área central y permitiendo que la luz natural —elemento estructurante del proyecto— se distribuya de manera uniforme a través de superficies acristaladas. Este equilibrio entre apertura y privacidad se completa con cabinas individuales y sistemas como el vidrio polarizado en salas de reunión. La materialidad construye una identidad sobria pero cálida: tonos neutros, hormigón visto pintado de blanco y un piso terracota que introduce profundidad y matices cromáticos a través de reflejos. La combinación de vidrio, aluminio y textiles en tonos tierra refuerza una estética ligera sin perder textura. Más que una oficina, el proyecto plantea un entorno de trabajo donde arquitectura y bienestar convergen, promoviendo nuevas formas de convivencia y productividad.









