Luz bajo el hongo
Fotografía: Luke Hayes
En el corazón de Kew Gardens, Londres, el Carbon Garden Pavilion de Mizzi Studio florece como un organismo vivo. Esta estructura escultórica, que fusiona madera ornamentada, piedra ígnea y un dosel translúcido de lino, no busca imitar un solo ser natural, sino celebrar la simbiosis entre plantas y hongos. Su forma, entre hongo, flor y arquitectura fantástica, se inclina hacia el sol como si respirara con el jardín que lo rodea. Diseñado como una extensión física del nuevo Carbon Garden, el pabellón no solo actúa como refugio educativo, sino también como un símbolo vivo del ciclo del carbono. Desde sus cimientos de larviquita hasta la piel translúcida que recoge agua de lluvia, todo en él habla de sustentabilidad, sensibilidad material y conexión biológica. Es un espacio que acoge tanto a la contemplación como al aprendizaje colectivo. Mizzi Studio propone aquí una poética material: piedra, madera y lino se entrelazan para formar un “tejido cálido de la naturaleza”, como lo describe el propio autor. Más que un simple pabellón, esta pieza arquitectónica invita a repensar nuestras relaciones con los ecosistemas y con los materiales que extraemos de la tierra.









