Techo vivo
Fotografía: Andrés Cedillo
En Quintana Roo, México, Aidia Studio ha inaugurado el Mercado Nicolás Bravo, un espacio de 7.700 m² donde la arquitectura se convierte en motor comunitario. El edificio se distingue por un techo abovedado de paraboloides hiperbólicos que, como un dosel vegetal, protege los 50 puestos organizados en bloques de ladrillo y hormigón pigmentados en tonos arena y verde.
Más que un mercado, el proyecto funciona como centro cultural y social: alberga talleres, actividades artísticas y espacios de encuentro que fortalecen la identidad local, al tiempo que conecta a la comunidad con el turismo atraído por los sitios arqueológicos mayas. De esta forma, se convierte en un puente entre tradición, economía y desarrollo regional.
Construido con materiales resistentes y de bajo mantenimiento, el mercado incorpora una filosofía de diseño biófilo que integra naturaleza y arquitectura. Patios ajardinados, pasarelas de ladrillo y un sistema de recolección de aguas pluviales refuerzan su sostenibilidad, posicionándolo como un modelo de infraestructura pública que combina belleza, funcionalidad y resiliencia.







