Tradición en espera
Fotografía: Benjamín Hosking
Implantada en un terreno estrecho con forma de asta de bandera, Casa en Saidera, diseñada por Akio Isshiki Architects, se concibe como una vivienda para una familia de cinco que se inserta entre casas japonesas tradicionales y desarrollos contemporáneos. El proyecto retoma la imagen arquetípica de la casa japonesa mediante la construcción shinkabe, donde columnas y vigas quedan expuestas, proponiendo una arquitectura depurada y racional en un contexto de costos crecientes. La forma simple de dos pisos, con cubierta a dos aguas y revestimiento de cedro carbonizado, refuerza su diálogo respetuoso con el entorno.
La optimización constructiva define el espacio al reducir la altura entre niveles, con una única capa de tablas de cedro funciona simultáneamente como piso superior y cielo del nivel inferior, generando continuidad visual y eficiencia material. El corazón doméstico (cocina y comedor) se sitúa al centro, con los demás usos organizados de manera compacta. Hacia el este, una gran apertura y un engawa extienden la vida cotidiana hacia el exterior, incorporando luz, vistas y estacionalidad.
En el interior, la reinterpretación contemporánea de elementos tradicionales (tatami, tokonoma, paneles correderos y mobiliario integrado) diluye límites y activa usos duales, donde las funciones aparecen solo cuando son necesarias. Columnas y vigas actúan como marcos, reforzando la independencia del esqueleto estructural y la claridad constructiva. Lejos de la nostalgia, la casa propone una “japonesidad neutral”: modesta, funcional y sensible, capaz de proyectar la herencia doméstica hacia un estándar contemporáneo compartible entre culturas.








