Sombras habitadas
Fotografía: Mateo Soto Ph
Refugio del Ocaso, proyectado por la firma colombiana Bon Studio, propone una arquitectura que se construye a partir de la transición entre la luz y la sombra, explorando cómo el espacio cambia a lo largo del día. La composición se organiza mediante la relación entre llenos y vacíos. Los volúmenes programáticos contienen las funciones principales, mientras los patios intercalados actúan como pausas espaciales que permiten que la luz, el aire y la mirada circulen libremente. Más que simples espacios abiertos, estos vacíos funcionan como respiraderos sensoriales que transforman la experiencia del lugar.
La interacción entre interiores protegidos y patios abiertos genera distintas percepciones del entorno, permitiendo que cada usuario descubra el refugio desde su propia sensibilidad. De este modo, la arquitectura se vuelve adaptable, íntima y profundamente personal.
La materialidad refuerza esta narrativa espacial. La madera quemada aporta una textura oscura y protectora que evoca técnicas constructivas ancestrales, mientras el concreto introduce una presencia contemporánea y estructural. Juntos, ambos materiales crean un contraste equilibrado que resalta la tensión entre tradición y modernidad, dando forma a una arquitectura donde lo visible y lo oculto dialogan constantemente.








