Memoria habitada
Fotografía: Montse Capdevila
En el paisaje rural catalán del Alt Empordà, Clara Crous Arquitectura transforma una antigua carpintería en una vivienda contemporánea manteniendo los vestigios de su historia. La intervención de Vivienda La Fusteria parte del reconocimiento de su huella original, donde las bóvedas catalanas en planta baja —testimonio del antiguo taller— se convierten en el núcleo espacial y narrativo del proyecto, articulando la nueva vida doméstica.
La estrategia arquitectónica combina actualización y respeto, con una reorganización del programa que concentra los espacios diurnos en planta baja, integrando cocina y estar en un ambiente abierto que dialoga directamente con las bóvedas, mientras los niveles superiores se reservan para áreas privadas. Paralelamente, la mejora de instalaciones, carpinterías y el rediseño del patio frontal refuerzan el confort y la relación con el exterior, introduciendo una transición más clara entre calle y vivienda.
El trabajo material es clave en la intervención. La eliminación de las capas añadidas permite recuperar muros originales tratados con morteros de cal, mientras pavimentos de toba manual y baldosas artesanales restituyen la textura y autenticidad del lugar.






