Intersticio Serrano
Fotografía: Federico Cairoli
En la ladera de las Sierras Grandes, en la provincia de Córdoba, Argentina, a pocos metros del río El Durazno, este pabellón diseñado por el arquitecto Nicolás Oks se inserta en un paisaje marcado por pircas jesuíticas y vegetación nativa. La intervención no busca imponerse, sino calibrar la distancia entre ruina y arquitectura contemporánea, estableciendo un diálogo preciso entre la piedra preexistente y la nueva estructura. El proyecto se concibe como un sistema de relaciones donde memoria y artefacto conviven en tensión controlada.
La propuesta se organiza en dos piezas articuladas por un fuelle de transición. Un prisma inicial resuelve el acceso mediante una losa de hormigón que emerge del terreno y se estrecha para atravesar el antiguo ingreso del corral, generando una fricción deliberada con la pirca irregular. El recorrido culmina en un pabellón central elevado, configurado como un octadecágono de tres estratos coronado por una lucarna que capta luz cenital. En su nivel inferior, un cerramiento vidriado diluye los límites y proyecta la mirada hacia la textura pétrea circundante.
La envolvente oscura, tratada con la técnica japonesa Shou Sugi Ban, contrasta con un interior de madera clara que actúa como refugio sereno frente a la vastedad del paisaje serrano. Más que un objeto autónomo, el pabellón se presenta como una escultura habitable que potencia la contemplación y la experimentación corporal y sonora.








