Luz como refugio
Fotografía: Marset
Inspirada en la imagen familiar de una casa iluminada al caer la noche, la colección Domus de Joan Gaspar para Marset transforma la iluminación exterior en un elemento capaz de generar atmósferas cálidas y reconocibles. Concebida como una serie de bolardos de líneas arquitectónicas, la propuesta explora la relación entre luz, volumen y percepción, utilizando formas simples para construir una presencia escultórica dentro del paisaje. Su diseño busca ir más allá de la función técnica, convirtiendo la iluminación en una herramienta para definir espacios y evocar sensaciones de refugio y permanencia. La colección se caracteriza por una geometría asimétrica donde una abertura angular dirige y controla la emisión lumínica. Fabricadas en aluminio y acero, las luminarias presentan una silueta compacta que recuerda a pequeños volúmenes arquitectónicos. Cuando se iluminan, la luz emerge desde el interior y transforma cada pieza en un objeto luminoso que dialoga con su entorno. La posibilidad de agrupar los bolardos en composiciones de dos o tres unidades amplifica su carácter escultórico, permitiendo configurar recorridos, accesos o áreas exteriores con una identidad visual propia. Disponible en acabados blanco, negro y marrón óxido, así como en distintas alturas, Domus ofrece una solución versátil para diversos contextos paisajísticos y arquitectónicos. La colección refleja el enfoque característico de Joan Gaspar, donde la simplicidad formal y la precisión constructiva se combinan para generar objetos que equilibran funcionalidad, emoción y presencia espacial. El resultado es una luminaria que convierte la luz exterior en una extensión de la idea de hogar.









