Ginga por Anna Maya

Ritmo abierto

Fotografía: Anna Maya

El movimiento es el punto de partida de Ginga, el sofá modular que la arquitecta y diseñadora brasileña Anna Maya presentó en el Salón del Mueble de Milán. Su nombre alude al gesto fundamental de la capoeira; es una oscilación continua que mantiene el cuerpo en equilibrio y permite reaccionar, improvisar y cambiar de dirección. Maya traslada esa lógica al mobiliario mediante un sistema que puede modificarse y adaptarse con el tiempo.

Los módulos pueden combinarse, girarse y reorganizarse para responder a distintas formas de habitar. Esta flexibilidad se expresa a través de una composición precisa: costuras horizontales recorren la base y permiten combinar colores, tejidos y texturas, mientras los respaldos esféricos aportan suavidad y volumen. Una esfera de madera ubicada en la parte posterior refuerza esta geometría, recurrente en el trabajo de la diseñadora y vinculada a la exploración de las formas puras del modernismo brasileño.

Ginga incorpora referencias culturales sin convertirlas en una representación literal. El movimiento de la capoeira aparece traducido en la capacidad del sofá para cambiar de configuración y establecer nuevas relaciones con el espacio. La elección de maderas certificadas, tapicerías renovables y procesos orientados a reducir residuos acompaña además una estructura modular pensada para prolongar la vida útil del producto.

El resultado propone un mobiliario abierto al cambio, donde la tradición brasileña y el diseño contemporáneo se encuentran en una pieza capaz de transformar su forma y acompañar distintas situaciones de la vida cotidiana.

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