Refugio sonoro
Fotografía: Leila Viegas
Estudio BV, diseñado por la firma brasileña Angá Arquitetura, se concibe como un anexo musical inmerso en el jardín. Elevado sobre pilotes, aprovecha una estructura metálica ligera para minimizar el impacto en el terreno y acelerar la obra. Su volumen a dos aguas, pintado en verde oscuro y acompañado de fachadas negras, se mimetiza con la vegetación, creando un ambiente introspectivo ideal para la producción musical. Una terraza perimetral de madera amplía el espacio y permite que el estudio se abra por completo hacia el exterior.
El interior privilegia el confort acústico mediante cierres en capas —metal, lana de roca y yeso— junto a un techo de tejas metálicas y revestimientos en madera. La atmósfera incorpora elementos afectivos: pósters, instrumentos, vinilos, un letrero de neón reutilizado y mobiliario diseñado a medida para organizar colecciones de LP, CDs y equipos de sonido. Una gran puerta doble convierte el espacio en escenario, reforzando su carácter versátil. Pensado para una familia de músicos, el estudio funciona como sala de ensayo, pequeño auditorio y refugio cotidiano.
La pared posterior, diseñada para exhibir guitarras y enmarcar el jardín mediante un corte horizontal junto al piso, sintetiza la relación entre técnica, afecto y paisaje. El resultado es un espacio íntimo y multifuncional que celebra la música y la vida compartida.







