A través del recorrido
Fotografía: Carolina Mossin
Casa Circular surge a partir de una premisa poco habitual, la de concebir una vivienda completamente accesible que prescinde de escaleras y ascensores e incorpora además un huerto en la azotea. La respuesta arquitectónica del estudio brasileño efcarquitetura convierte la movilidad en el elemento estructurador del proyecto mediante un sistema de rampas que envuelve la construcción y vincula de forma continua sus cuatro niveles. Esta trayectoria en espiral transforma el desplazamiento cotidiano en una experiencia espacial que articula la relación entre arquitectura y usuario.
La organización de la vivienda favorece la continuidad visual y social entre los distintos ambientes. Desde el sótano, donde se ubican el garaje, la oficina y las áreas de servicio, hasta la cubierta convertida en jardín y mirador, cada nivel forma parte de una secuencia fluida de espacios. En el corazón del proyecto, la cocina actúa como núcleo de encuentro, conectando el salón, las áreas de ocio y la piscina. La incorporación de dobles alturas, iluminación cenital y ventilación cruzada refuerza la sensación de amplitud y confort, mientras la orientación hacia la vegetación existente potencia el vínculo con el entorno.
Uno de los elementos más distintivos del proyecto es el brise metálico que envuelve las rampas exteriores. Diseñado especialmente para la vivienda, funciona como una piel translúcida que protege la circulación del sol y la lluvia, al tiempo que define la identidad visual de la casa. Frente al salón, este sistema se despliega mediante paneles automatizados que se abren como pétalos, regulando la entrada de luz y la relación entre interior y exterior.
El resultado es una casa donde accesibilidad y experiencia espacial convergen en una propuesta capaz de convertir el movimiento en parte fundamental de la vida cotidiana.








