Eames Institute of Infinite Curiosity por Field Operations

Curiosidad infinita

Fotografía: Herzog & de Meuron

La curiosidad como motor del diseño encuentra una nueva expresión arquitectónica en el futuro Eames Institute of Infinite Curiosity, un museo proyectado en Novato, California, para preservar y difundir el legado de Charles y Ray Eames. Desarrollado por Herzog & de Meuron y EHDD, con el diseño paisajístico de Field Operations, el proyecto propone transformar un antiguo campus industrial de 35,8 hectáreas en un destino cultural abierto al público. El conjunto conserva un almacén de cubierta dentada y un edificio de oficinas construidos en 1965 para la editorial McGraw-Hill, según diseños de Jan Lubicz-Nycz y John Savage Bolles. En lugar de sustituir estas estructuras, la propuesta aprovecha sus cualidades espaciales para albergar exposiciones, talleres y actividades comunitarias. La intervención entiende la reutilización arquitectónica como una oportunidad para reinterpretar el patrimonio industrial desde los principios de experimentación, funcionalidad y descubrimiento que caracterizaron el trabajo de los Eames. El antiguo almacén concentrará las principales actividades del museo, incluyendo galerías, talleres de fabricación, espacios de cerámica y carpintería, una cafetería y un teatro con capacidad para 275 espectadores. Entre sus elementos más destacados figura un gran salón de aproximadamente 122 metros de longitud, concebido para albergar instalaciones artísticas de gran escala. El recorrido comenzará en un vestíbulo revestido de madera que conducirá, mediante una amplia escalera, hacia un puente de acero inoxidable pulido de 36,6 metros, suspendido sobre las galerías. La estructura original de hormigón y la cubierta dentada permanecerán visibles, estableciendo un diálogo con nuevos revestimientos de madera contrachapada teñida, yeso y carpinterías de aluminio. El edificio de oficinas se convertirá en un pabellón para eventos, mientras Field Operations desarrollará una secuencia de diez paisajes que incluirá jardines de inspiración japonesa, áreas de juego infantiles, vegetación nativa y sistemas ajardinados para gestionar las aguas pluviales. La propuesta recupera además las estrategias topográficas del paisajista Tito Patri, quien utilizó elevaciones de tierra para integrar las construcciones en el entorno. El futuro Instituto Eames plantea una aproximación al museo como territorio de exploración, donde la experiencia cultural se extiende más allá de las salas de exhibición. La incorporación de talleres y espacios participativos busca acercar al público a los procesos creativos, mientras los recorridos exteriores establecen nuevas relaciones entre arquitectura, naturaleza y aprendizaje. Esta visión responde al espíritu experimental de Charles y Ray Eames, para quienes el diseño surgía de observar, cuestionar y descubrir posibilidades dentro de las limitaciones existentes. La conservación de las estructuras industriales adquiere así un significado que trasciende la reutilización material, convirtiéndose en una manifestación de esa filosofía.

fieldoperations.net

Artículos Relacionados