Confort desplegable
Fotografía: Khoy
Transformarse sin recurrir a mecanismos complejos es el principio que define el sofá cama de Khoy. La empresa finlandesa reduce esta tipología a dos bloques de espuma de poliuretano que, al desplegarse como las páginas de un libro, pasan de formar un asiento a convertirse en una amplia cama a nivel del suelo. Inspirado en la informalidad de los sofás de los años setenta, el diseño cuestiona la acumulación de piezas y estructuras que suele acompañar al mobiliario multifuncional. Disponible desde formatos individuales hasta tamaño king, el sofá prescinde de sistemas metálicos internos para concentrarse en la comodidad en ambas configuraciones. Puede complementarse con una estructura de soporte cuando se instala separado de una pared y se ofrece en doce opciones textiles. La misma lógica de reducción alcanza su distribución: Khoy envía las piezas comprimidas al vacío, disminuyendo considerablemente su volumen durante el transporte y facilitando su manipulación. La sencillez se convierte aquí en una estrategia funcional antes que en un gesto puramente visual. Al hacer que la propia materia acolchada resuelva asiento, transformación y descanso, Khoy replantea el sofá cama desde aquello que puede eliminarse. El resultado devuelve protagonismo a una acción elemental —abrir y cerrar— para adaptar un mismo objeto a diferentes momentos de la vida doméstica.









