La huella del fuego
Fotografía: Nuno Sousa Dias
El diseñador francés Noé Duchaufour-Lawrance, fundador de la marca Made in Situ, creó la colección Corcho Quemado, desarrollada a partir de una investigación sobre uno de los materiales más representativos de Portugal. La propuesta recupera el corcho que ha sido descartado tras los incendios y lo convierte en el punto de partida para una serie de piezas de mobiliario que exploran sus distintas texturas y granulometrías.
El corcho cumple una función protectora para el sobreiro, el alcornoque portugués: ante un incendio, la corteza quemada actúa como una barrera que protege al árbol y posteriormente es retirada para permitir el crecimiento de nuevas capas. Sin embargo, estos restos suelen quedar fuera del aprovechamiento de la industria corchera. Duchaufour-Lawrance los recupera y, junto a NF Cork, un pequeño productor familiar del Algarve, desarrolla bloques compuestos por distintas granulometrías, desde el corcho quemado y más grueso hasta un acabado de grano fino.
A partir de estos bloques se construyen tres mesas, tres sillas y un taburete, donde la rugosidad del material contrasta con superficies de curvas suaves y fluidas. Las piezas conservan así las huellas de su origen y hacen visible la transformación del corcho a lo largo del proceso, reivindicando tanto la materialidad como el trabajo artesanal y la tradición corchera portuguesa.


















