Habitar el bosque
Fotografía: Finn Stale Felberg
En el bosque de Solem, a las afueras de Oslo, Casa Solem se inserta con precisión en un paisaje marcado por pinos, pendientes suaves y la cercanía al lago Maridalsvannet, principal reserva de agua de la ciudad. Diseñada por el estudio noruego MORFEUS, la vivienda reemplaza una casa de madera de 1946 en mal estado y responde a estrictas normativas ambientales mediante una arquitectura contenida, que prioriza la adaptación al lugar por sobre la imposición formal.
La casa se organiza en dos niveles integrados bajo un gran tejado a dos aguas, donde el segundo piso se oculta parcialmente en el volumen de la cubierta para reducir la escala percibida. La variación del techo y la disposición de ventanas generan interiores ricos en luz natural y vistas, mientras los aleros prolongados articulan espacios exteriores semicubiertos.
La materialidad refuerza esta relación con el entorno. Una fachada de madera oscura dialoga con los troncos del bosque, contrastando con un interior claro y cálido construido en madera maciza. Con una superficie de 170 m², la casa ofrece plantas eficientes, soluciones de almacenamiento integradas y una flexibilidad programática pensada para una vida activa y cambiante.
La intervención minimiza la alteración del terreno, preserva la vegetación existente y utiliza superficies permeables para la gestión natural del agua. Más que borrar el límite entre interior y exterior, el proyecto lo vuelve poroso, permitiendo que las estaciones, la luz y el clima formen parte de la experiencia cotidiana del habitar.









