Horizonte en calma
Fotografía: Juan Pablo Calderón
En la costa de Los Vilos, Casa Rima, proyectada por el arquitecto chileno Cristián Romero Valente, se concibe como un refugio íntimo en permanente diálogo con el mar. Su arquitectura lineal en un solo nivel enmarca el horizonte y se protege del viento sur mediante un muro continuo que resguarda los espacios interiores sin interrumpir la apertura hacia el océano.
Patios interiores, luz natural y ventilación cruzada enriquecen la experiencia espacial, aportando fluidez y serenidad. El recorrido comienza en una rampa de acceso que conduce al hall vidriado, preparando al visitante para el encuentro con el paisaje. Desde allí, los espacios comunes —estar, comedor y cocina— se abren completamente al mar, mientras que los dormitorios en los extremos preservan la privacidad sin perder la conexión con la luz y el entorno.
Los aleros, concebidos como extensiones horizontales, controlan la radiación solar, diluyen el límite interior-exterior y refuerzan la atmósfera de refugio costero. Hormigón visto, madera y vidrio definen una materialidad sobria y atemporal, resistente al ambiente marino y al mismo tiempo cálida y acogedora. Con este lenguaje arquitectónico y materialidad, la casa logra lo esencial al ofrecer un habitar sensorial que invita a escuchar el mar, sentir el viento y contemplar el horizonte en calma.







