Refugio que flota
Fotografía: CTA
Entre enero y diciembre de 2025, Vietnam enfrentó 17 tormentas consecutivas que dejaron 22 de sus 34 provincias bajo el agua. Cuando la inundación deja de ser una excepción y se convierte en paisaje recurrente, la arquitectura ya no puede responder con soluciones estáticas. En ese escenario, el arquitecto Bui The Long optó por una estrategia de adaptación directa al territorio y a sus ciclos extremos.
Junto a CTA | Creative Architects, Nha Xanh y 5G Construction Solutions, desarrolló la Casa Prefabricada Flotante, una tipología que permite a las familias permanecer en sus territorios sin sacrificar seguridad. El concepto, denominado Arquitectura Adaptable a las Estaciones, propone una vivienda con dos estados claramente definidos.
En condiciones normales, funciona como un bungalow ligero integrado al entorno. Cuando el agua sube, la estructura se desacopla del suelo y asciende mediante un sistema de pontones fabricados con tambores sellados de HDPE. La geometría triangular y el bajo centro de gravedad reducen el riesgo de vuelco, mientras la cubierta sin aleros minimiza la succión del viento. Los materiales desarrollados por 5G aportan aislamiento térmico y acústico, además de flotabilidad y ligereza estructural.
La resiliencia no se limita a la flotación. La casa incorpora almacenamiento seco para entre siete y diez días, cocina independiente a gas, tanque séptico flotante, dos paneles solares y un depósito de agua limpia de 220 litros. Con un costo estimado entre 200 y 250 millones de VND, el sistema plantea una alternativa replicable para territorios vulnerables.
Aquí la arquitectura no compite con el desastre ni promete domesticarlo. Se adapta, flota, permanece. Y en ese gesto técnico hay algo más que ingeniería, hay una defensa concreta del arraigo y la continuidad comunitaria.





