Arquitectura viva
Fotografía: Alvaro Fonseca
Ubicada en una ladera aislada de Bahía Ballena, en Costa Rica, Casa Ojo de Nila se concibe como una arquitectura profundamente conectada con su entorno natural. Diseñada por Studio Saxe para una pareja suiza en busca de una forma de vida más consciente, la vivienda prioriza el habitar al aire libre y prescinde de sistemas mecánicos de climatización. Abierta por completo hacia el océano Pacífico, establece un diálogo constante con la luz, el viento y la biodiversidad del lugar, diluyendo de manera deliberada los límites entre interior y exterior.
El proyecto se organiza a partir de un gesto central: un techo orgánico que ondula suavemente siguiendo la topografía circundante. Esta línea fluida, junto a una piscina que se proyecta hacia el horizonte y genera un reflejo circular visible desde el aire, da origen al nombre de la casa. Desarrollado por Benjamin Saxe, el diseño introduce geometrías suaves que no compiten con el paisaje, sino que lo amplifican, enmarcando vistas abiertas y reforzando una experiencia espacial inmersiva.
Desde lo constructivo, la vivienda se apoya en una estructura modular y liviana que se adapta a los contornos del terreno, permitiendo que el volumen “flote” sobre el dosel vegetal. La estrategia bioclimática se basa en ventilación cruzada natural, control solar mediante la extensión del techo y el uso de materiales durables como la teca, especialmente adecuados para el clima costero. Así, Casa Ojo de Nila propone una arquitectura de bajo impacto que no busca dominar el paisaje, sino habitarlo en sintonía con los ritmos naturales de la región de Osa.







