Luz y piedra
Fotografía: Gonzalo Viramonte
En el Valle de Punilla, entre La Falda y Huerta Grande, Córdoba, se alza Casa en El Dragón, proyecto del arquitecto argentino Cristian Nanzer, que dialoga de manera singular con su entorno serrano. Concebida sobre una meseta elevada, la vivienda se despliega en dos plantas claramente diferenciadas: un basamento de muros ciclópeos que alberga dormitorios, taller y servicios, y un volumen superior de hormigón visto, modulable y abierto a amplias visuales hacia el noroeste.
La distribución lineal y la apertura hacia el paisaje permiten que cada espacio interior se conecte de forma directa con la geografía circundante. La arquitectura expone su estructura como protagonista: la planta alta se organiza mediante pórticos de seis metros y voladizos perimetrales, mientras un tabique suspendido guía la circulación longitudinal interior, iluminada cenitalmente para dotar de luz natural a los ambientes.
La combinación de piedra natural y hormigón no solo unifica los elementos constructivos, también enfatiza el juego entre peso y ligereza, entre materialidad sólida y atmósfera etérea, reflejando la geografía semiárida de la región.
Pensada como un escenario flexible y abierto, la vivienda invita a la apropiación de sus habitantes. Su condición de obra inacabada se convierte en virtud: permite una relación íntima con el paisaje y ofrece espacios que pueden transformarse y adaptarse a la vida cotidiana, consolidando un proyecto donde la arquitectura y el entorno coexisten en equilibrio.









