Unidad recuperada
Fotografía: Maira Acayaba
Casa de la Villa, proyecto de la firma brasileña Peninsula Arquitetura, aborda la transformación de dos casas geminadas que habían sido unidas de manera superficial, dando paso a una lectura unitaria, clara y coherente del habitar doméstico. La intervención parte de una constatación simple y nada glamorosa: espacios fragmentados, recorridos poco legibles y una luz natural incapaz de estructurar la vida cotidiana. Frente a ese escenario, el proyecto opta por la depuración antes que la adición, entendiendo la arquitectura como un ejercicio de costura más que de superposición.
La reorganización del programa aproxima las áreas sociales, clarifica los espacios de servicio y redefine la circulación vertical como un elemento orientador, eficiente y legible. La luz natural se convierte en materia activa del proyecto. Nuevos vanos, ejes visuales prolongados y relaciones transversales permiten que la iluminación estructure usos, ritmos y permanencias. En este proceso, los techos adquieren un rol protagónico, con variaciones de altura que ordenan los flujos, mejoran la acústica y articulan los espacios sin recurrir a muros innecesarios.
La materialidad, contenida y sintética, integra las distintas capas de la vivienda sin borrar su memoria. Elementos existentes se conservan y reposicionan, mientras nuevos gestos, como la terraza con huerta sobre la sala de juegos, reintroducen el verde, la ventilación cruzada y un tiempo doméstico más pausado. El resultado es una casa donde forma, función y recuerdo se alinean con naturalidad, proponiendo una arquitectura silenciosa, precisa y profundamente habitable.








