Amble One por Julian Hoenig y Michael Tropper

Movilidad esencial

Fotografía: Julian Hoenig

¿Es realmente necesario un automóvil para recorrer unos pocos kilómetros? Esa fue la pregunta que dio origen a Amble One, un vehículo eléctrico desarrollado por la startup portuguesa Amble, fundada por el exdiseñador de Apple Julian Hoenig y Michael Tropper, fundador de Forpeople. Concebido para desplazamientos cotidianos de corta distancia, el proyecto propone una nueva categoría de movilidad ligera que simplifica el automóvil tradicional sin renunciar a la comodidad ni al diseño. Pensado inicialmente para hoteles y grandes complejos turísticos, Amble One amplía su alcance hacia trayectos urbanos, recorridos vecinales, entregas escolares y visitas turísticas. Con una velocidad máxima de 65 km/h y una autonomía cercana a los 100 kilómetros, el vehículo prescinde de elementos considerados innecesarios, como las puertas o el aire acondicionado, para ofrecer una experiencia más abierta y conectada con el entorno. Esta decisión también permitió incorporar soluciones prácticas, como compartimentos de carga delanteros y una estructura notablemente más liviana. A diferencia de un carrito de golf convencional, Amble One adopta una arquitectura propia de los vehículos eléctricos contemporáneos. Su batería se integra en una plataforma inferior tipo skateboard, mientras que la suspensión independiente mejora significativamente el confort de marcha. Inspirado tanto en el Lunar Rover de 1971 como en el icónico Mini Moke, el vehículo combina una estructura expuesta con materiales provenientes de la industria náutica y del mobiliario exterior, entre ellos un techo de lona y un volante fabricado en corcho, elegidos por su resistencia y envejecimiento natural.

@julianhoenig

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