Paisaje habitado
Fotografía: Luis Garvan
Ubicada en el poniente de Ciudad de México, Casa Plan de Barrancas explora la relación entre arquitectura, paisaje y vida urbana mediante una propuesta que difumina los límites entre interior y exterior. El proyecto organiza las áreas sociales en una planta baja abierta y permeable, concebida como una extensión del jardín y de la vegetación existente. Más que un objeto arquitectónico aislado, el nivel inferior funciona como un paisaje construido donde la naturaleza se convierte en protagonista de la experiencia cotidiana. La estrategia arquitectónica se refuerza mediante un basamento revestido con superficies reflejantes que multiplican visualmente la presencia del verde y reducen la percepción física de la construcción. Este recurso permite ocultar accesos y áreas de servicio, generando la sensación de que los niveles superiores flotan sobre un plano vegetal continuo. En contraste, el volumen que alberga las áreas privadas se presenta como una pieza sólida y contenida, con aperturas cuidadosamente controladas que garantizan privacidad y enfatizan una imagen sobria y atemporal. El desplazamiento de este volumen superior responde a la presencia de una jacaranda existente en la calle, generando una terraza exterior que adquiere un papel central dentro de la composición. En el interior, materiales como mármol abujardado, pasta natural y madera refuerzan la continuidad espacial y la diferenciación entre áreas públicas y privadas. La vivienda incorpora además una estrategia integral de sostenibilidad basada en energía solar, sistemas eléctricos de bajo impacto y materiales de reducida huella de carbono. El resultado es una arquitectura que construye tanto materia como vacío, donde el paisaje, la luz y la eficiencia ambiental definen una nueva forma de habitar la ciudad.









