Ventanas escénicas
Fotografía: Parham Taghioff
A unos cuarenta kilómetros de la ciudad iraní de Kermanshah, la antigua fábrica de Beeston alberga ahora un inesperado espacio cultural que transforma un recinto industrial en un entorno performativo. El proyecto de la arquitecta persa Sepide Elmi reutiliza un área intermedia entre las salas de producción, antiguamente una cocina hoy abandonada, para crear un lugar de encuentro destinado tanto a los trabajadores de la fábrica como a artistas y visitantes. En una región donde la infraestructura cultural es escasa, la intervención propone un espacio capaz de activar la vida artística local, especialmente vinculada a la tradición musical de la zona.
Más que una galería convencional, el proyecto explora nuevas formas de interacción entre el público, el espacio y las obras. La estructura central adopta una configuración cúbica rodeada de ventanas que se proyectan hacia el interior y el exterior, convirtiendo el límite arquitectónico en un dispositivo escénico.
En lugar de que las paredes funcionen como soporte principal de exhibición, las ventanas se transforman en el elemento protagonista y difuminan la frontera entre observador y observado. Esta estrategia altera la experiencia de contemplación. Las miradas se desplazan, los marcos cambian de orientación y las obras o actuaciones pueden emerger desde distintos puntos del espacio. El resultado es un entorno flexible donde exposición, performance y narración se entrelazan, proponiendo una forma distinta de experimentar el arte dentro de un contexto industrial reutilizado.






