Infraestructura fluida
Fotografía: Wood Marsh Architecture
El túnel West Gate, uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de Melbourne, se concibe como una obra donde ingeniería y narrativa cultural se entrelazan. Diseñado para aliviar la congestión del puente West Gate y mejorar la conexión con el oeste industrial y portuario, el proyecto se inspira en una historia indígena de más de 60.000 años vinculada a la pesca de anguilas entre juncos, junto a referencias al pasado colonial de los muelles y a las cuerdas de carga marítima.
El plan maestro, desarrollado por Wood Marsh Architecture, transforma el túnel en una “red” escultórica. Estructuras de madera sostenible evocan cuerdas y cestas tejidas, funcionando como hitos urbanos y filtros de luz. Las rampas sobre el río Maribyrnong adoptan formas de peces y anguilas, incorporando paneles acrílicos de color e iluminación prismática que convierten el trayecto subterráneo en una experiencia sensorial, donde color, movimiento y señalización refuerzan la lectura del espacio y la seguridad vial.
Más allá de su rol vehicular, el proyecto redefine la relación entre infraestructura y ciudad al integrar más de nueve hectáreas de espacio público, ciclovías de estándar europeo, paisajismo colaborativo y obras de artistas indígenas. El resultado es una intervención que amplía la capacidad vial mientras construye identidad urbana: un túnel que no solo conecta puntos, sino que narra el territorio, reconcilia escalas y proyecta una visión culturalmente consciente del futuro de Melbourne.









