Refugio andino
Fotografía: JAG Studio
Ubicado en Ascázubi, al pie del cerro Pambamarca, este refugio para el Pamba Bike Park se inserta con precisión en un paisaje de memoria ancestral y reforestación reciente. Concebido como un punto de pausa para ciclistas, el proyecto responde a las condiciones del clima andino mediante una arquitectura que no busca dominar el entorno, sino acompañarlo desde la contención, la sombra y la apertura controlada hacia el horizonte. La propuesta se articula a partir de un gesto claro: dos volúmenes macizos de hormigón pigmentado que emergen desde el terreno y una cubierta ligera de madera que se extiende como un mirador. Mientras los cuerpos pétreos alojan los servicios —recepción, tienda y cocina— con una expresión sobria e introvertida, la cubierta define un espacio común abierto y flexible, donde el comedor y las áreas de estar se organizan bajo una estructura rítmica que diluye los límites entre interior y exterior. La materialidad refuerza el vínculo con el lugar. El hormigón en tonos terrosos dialoga con la topografía, mientras la madera y la vegetación —nativa en el exterior, más diversa en el interior— construyen una transición sensorial que suaviza la experiencia. El resultado es un espacio que equilibra abrigo y apertura, configurando una atmósfera cálida donde arquitectura y paisaje convergen en una pausa necesaria dentro del recorrido.









