Color y madera
Fotografía: French + Tye
La firma británica Studio Ben Allen renovó A Place in the Country, una antigua granja ubicada en el paisaje rural de Kent, replanteando su organización interior a través de una intervención que apuesta por la claridad espacial y el uso expresivo del color. El proyecto reorganiza circulaciones y programas para dar lugar a ambientes diferenciados para la lectura, el trabajo, el ejercicio y el encuentro, sin perder la continuidad doméstica propia de la vivienda original.
El centro de la casa lo ocupa una biblioteca revestida íntegramente en roble, concebida como un volumen curvo que incorpora nichos de lectura y espacios de reunión. Desde este núcleo, los interiores se despliegan hacia la cocina y el comedor, donde una paleta de colores primarios se aplica con precisión según los materiales. Azules profundos, amarillos intensos y acentos rojos construyen una identidad lúdica pero contenida, lejos de lo decorativo.
Esta lógica cromática se extiende a los espacios de estar y al invernadero, construido con ladrillos recuperados y madera, que actúa como transición entre la vida interior y el jardín. En los niveles superiores, pequeñas aperturas, recortes y puertas de color refuerzan la interconexión visual y funcional entre las estancias, optimizando las superficies y promoviendo una relación más dinámica entre los espacios.
La intervención logra equilibrar el carácter rústico de la granja con un lenguaje contemporáneo, utilizando el color, la madera y la geometría como herramientas para reinterpretar la vida doméstica desde una mirada experimental y acogedora.









