Memoria doméstica
Fotografía: Hommali
La idea de hogar articula Hommali, el restaurante tailandés que Surrane Design proyectó junto al West Village de Nueva York. En lugar de construir su identidad mediante referencias decorativas evidentes, el estudio recurrió a recuerdos, materiales y formas de convivencia vinculadas a Tailandia. El comedor central y el entrepiso reinterpretan la organización alrededor de un patio doméstico, mientras el suelo de terracota establece una conexión táctil con la arquitectura vernácula del país. Maderas oscuras, mármol, azulejos acanalados y superficies textiles componen un interior de capas, acompañado por una paleta que sigue simbólicamente el ciclo de la planta de arroz: del verde de las hojas jóvenes al amarillo de los tallos maduros, los marrones de la tierra y los tonos claros del grano procesado. Una instalación lumínica inspirada en esta planta recibe a los visitantes, mientras cortinas y estanterías abiertas permiten graduar la intimidad entre el bar, las cabinas y el comedor. Arriba, vidrio esmerilado, una gran claraboya y revestimientos en relieve construyen un ámbito más reservado sin aislarlo completamente del resto. La dimensión más personal aparece en los objetos que ocupan las estanterías: antiguos libros de cocina tailandesa pertenecientes a los fundadores conviven con piezas adquiridas en el mercado Chatuchak de Bangkok y esculturas de bambú de Korakot Aromdee. Son elementos que acercan el restaurante a una sala de estar antes que a un escenario temático. Hommali construye así su identidad desde una memoria compartida, utilizando el interiorismo para trasladar a Nueva York no una imagen literal de Tailandia, sino la familiaridad y hospitalidad asociadas a estar en casa.










