Flotar habitado
Fotografía: James Retief
El estudio londinense TiggColl replantea la tipología de la casa flotante con Float House, una vivienda familiar concebida para ser luminosa, accesible y fácil de mantener. Ubicada en el Canal de la Gran Unión, al noroeste de Londres, la propuesta surge como respuesta directa a las limitaciones espaciales, técnicas y de habitabilidad de las barcazas tradicionales.
Desarrollada junto a los ingenieros Engenuiti y Marmus, la casa se apoya en una estructura modular compuesta por diez cascos de acero interconectados, capaces de retirarse individualmente del agua para facilitar su mantención. A diferencia de las viviendas flotantes convencionales, los espacios habitables se sitúan por encima de la línea de flotación, lo que permite un acceso completamente nivelado y condiciones interiores más secas y templadas, decisivas para la movilidad y la salud de quienes la habitan.
El volumen superior, limitado a 20 metros de largo y cuatro de ancho, se construye mediante marcos de pino laminado y se reviste con madera Accoya resistente al agua. En su interior, una planta eficiente organiza áreas sociales abiertas, tres dormitorios y baños independientes, mientras las ventanas en voladizo amplían visual y espacialmente los recintos. El resultado es una casa flotante que toca el entorno con ligereza y honestidad material, donde estructura, luz y paisaje se articulan en una arquitectura deliberadamente humana.









