Había una vez
Fotografía: Maxime Brouillet
Proyectada por el arquitecto canadiense Jean Verville de acuerdo a sus recuerdos de infancia, esta casa ubicada en medio de los bosques de Quebec, ha sido diseñada para albergar cómodamente a las diferentes rutinas cotidianas de una familia, revistiéndolas con la suave calidez de la madera. La escalera de acceso articula toda la planta baja de la vivienda a la vez que organiza el programa, dividido en una zona para los niños y otra para los adultos. El primer espacio destaca por su carácter dinámico, albergando a una gran litera que permite noches de juego y fantásticas historias infantiles; algunos peldaños conducen al segundo volumen, aquel destinado a los padres. Este sector se articula como una sucesión de ambientes destinados a diferentes rituales; el dormitorio crea un efecto espejo con el baño, produciendo dos volúmenes simples, ideales para el descanso.
* Reportaje completo en la edición Nº123 de AMBIENTES












