Extensiones naturales
Fotografía: Lichtstad Architecten
En el norte de los Países Bajos, Casa del Lago o Marhûs, del frisón mar (lago) y hûs (casa), se posa junto al agua como una extensión natural del paisaje. Su arquitectura, concebida por Lichtstad Architecten, celebra la dualidad entre modestia y presencia. Es discreta desde la calle, pero se abre con amplitud frente al horizonte lacustre.
Cinco volúmenes de madera se entrelazan como una coreografía de luz, viento y reflejos, revelando una relación íntima entre espacio, cuerpo y naturaleza. Inspirada en la tradición naval, la casa adopta la precisión artesanal de la carpintería en CLT y los techos curvos evocan cascos de barco invertidos. Cada detalle responde a una lógica de equilibrio entre construcción y paisaje, entre estructura y poesía.
La materialidad cálida y honesta convierte a Marhûs en una experiencia sensorial que se despliega lentamente, como una travesía entre tierra y agua. Sostenible y energéticamente neutra, esta vivienda demuestra que la contemporaneidad puede ser profundamente ecológica. Paneles solares integrados, techos verdes y materiales biobasados hacen de Casa del Lago un manifiesto de arquitectura circular donde cada gesto honra el entorno y convierte el acto de habitar en una forma de contemplación.






