La huella del fuego
Fotografía: Origin Made
Cinco piezas de distintas formas y tamaños componen Charred Vases, la colección diseñada por Gabriel Tan para Origin Made y realizada a mano en Portugal por el artesano João Lourenço. Su trabajo recupera la técnica tradicional del Barro Preto, una práctica portuguesa que da a la cerámica sus características superficies oscuras. El diseño de los jarrones toma además como referencia el ikebana, el arte japonés de disponer flores y ramas buscando un equilibrio entre sus formas, alturas y espacios. Así, las cinco piezas pueden combinarse en distintas configuraciones según la dirección y proporción de cada una.
La fabricación comienza con el enterramiento de las piezas en una fosa subterránea llamada Soenga, donde el fuego y la ausencia de oxígeno producen variaciones de color, textura y acabado. La posición de cada jarrón dentro de la fosa también influye en el resultado, por lo que ninguna pieza es exactamente igual a otra. Los tonos negros y terrosos y las superficies irregulares son parte del proceso artesanal y mantienen vigente una tradición que hoy conservan un número reducido de artesanos.
















