Aparición lunar
Fotografía: Ross Gardam
La luz adquiere una presencia casi ingrávida en Méne, la colección desarrollada por el diseñador australiano Ross Gardam a partir de una imagen cercana a lo celestial. Compuesta por una lámpara colgante y otra de mesa, la serie comparte un orbe de vidrio ondulado cuya superficie difumina sus límites y parece suspenderse en el espacio. En la versión colgante, un cable prácticamente imperceptible intensifica esa sensación; en la de sobremesa, el volumen luminoso emerge de una pequeña base realizada en el mismo material. La colección surge de la experimentación del estudio con técnicas tradicionales de vidrio soplado a boca combinadas con soluciones contemporáneas de ingeniería. El proceso produce superficies suaves pero ligeramente variables, haciendo que cada pieza conserve las particularidades propias de su fabricación. El vidrio se presenta en versiones transparente, esmerilada, negra y negra esmerilada, acompañado únicamente por discretos componentes de aluminio anodizado en tono champán. Méne encuentra su expresividad en esa tensión entre control e imperfección. Mientras la ingeniería permite construir una silueta precisa y aparentemente ligera, el trabajo artesanal introduce pequeñas diferencias que impiden una repetición absoluta. Fabricadas en Australia y ensambladas a mano en el estudio de Gardam en Melbourne, las luminarias convierten el vidrio en una presencia atmosférica donde materia y luz parecen perder momentáneamente su peso.










