Horizonte contenido
Fotografía: Pablo Casals Aguirre
Ubicada en el norte de Chile y orientada directamente al mar, Casa Aguadulce, de Benjamin Goñi Arquitectos junto a Claro + Westendarp Arquitectos, aprovecha una condición excepcional: reunir en una misma dirección la mejor vista y la mejor orientación solar. El proyecto organiza su programa en torno a cuatro cajas cerradas que albergan los espacios privados, mientras que el vacío entre ellas se convierte en el corazón público de la casa: un gran estar abierto al paisaje y contenido por muros de hormigón que integran chimenea y parrilla.
La arquitectura se concibe como un juego de contrastes: madera termotratada en tonos grisáceos para el exterior y pino claro en el interior, creando una transición cálida hacia el mar. El techo de madera laminada, elevado sobre las cajas, aporta ligereza al conjunto y refuerza la conexión con el horizonte. La estructura metálica, galvanizada y pintada en negro para resistir la brisa marina, completa un sistema constructivo sobrio y preciso. El resultado es una casa de líneas puras que equilibra protección y apertura, intimidad y paisaje, convirtiendo el vacío en su mayor gesto arquitectónico.







