Piedra y silencio
Fotografía: Blindloss Dawes
En el suroeste de Francia, el estudio británico Bindloss Dawes da nueva vida a una aldea centenaria a través de Amassa, un retiro de yoga donde la arquitectura encuentra el equilibrio entre permanencia y apertura. El proyecto se articula a partir de un lenguaje de formas monolíticas en hormigón vertido, que dialogan con la rusticidad original de la piedra y la madera. El resultado no impone, sino que sostiene: cada intervención está pensada para preservar la memoria del lugar sin renunciar a una contemporaneidad austera y meditativa.
El corazón del retiro es un antiguo granero de 300 años que, con apenas dos aberturas, exigía una transformación más radical. Aquí, el estudio introduce un entrepiso suspendido y una gran apertura de cuatro metros, articulando luz, aire y nuevas posibilidades de uso. La brutalidad del hormigón contrasta con la aspereza de la piedra, pero en lugar de enfrentarse, se abrazan: el material se vierte directamente contra los muros, absorbiendo su textura e historia.
El resto de la aldea fue restaurado con sensibilidad, privilegiando materiales locales y soluciones que respetan lo que ya existía. La experiencia de Amassa es, en esencia, una coreografía entre cuerpo, paisaje y arquitectura: un lugar donde cada muro, cada sombra y cada silencio está al servicio del recogimiento.









