Un edificio para compartir
Fotografía: Simon Menges, Nino Tugushi
En Harnekop, una pequeña localidad de Brandeburgo, Alemania, Atelier Fanelsa proyectó un centro comunitario que reúne bajo un mismo techo actividades que antes se desarrollaban en distintos lugares. El programa incluye las reuniones municipales, los ensayos de la agrupación de carnaval, una biblioteca con espacio para apoyo escolar y una sala destinada a celebraciones y eventos. Situado cerca de la iglesia medieval, el edificio ocupa un lugar central en la vida del pueblo y establece una nueva relación entre sus distintas actividades.
La construcción parte de una estructura de madera que queda parcialmente expuesta en el interior y se prolonga hacia el exterior mediante un revestimiento de tablas dispuesto en una trama regular. La cubierta inclinada y la silueta del edificio recogen referencias de las construcciones rurales de la zona, aunque su organización responde a un programa compartido. Las ventanas, de diferentes dimensiones, se distribuyen para iluminar los recintos y orientar las vistas hacia puntos concretos del entorno. Así, la sala de reuniones, la biblioteca y los espacios para encuentros cotidianos tienen distintas relaciones con el exterior, mientras la madera mantiene una continuidad material entre ellos.










