Túnel Fehmarnbelt por Arup

Horizonte en construcción

Fotografía: Rasmus Hjortshoj

Convertir una obra de infraestructura en una experiencia pública es la premisa de Pilen, un mirador diseñado por la firma de ingeniería Arup en Rødbyhavn, Dinamarca. La estructura permite observar la construcción del túnel Fehmarnbelt, una conexión ferroviaria y carretera submarina de 18 kilómetros que unirá Dinamarca con Alemania, fortaleciendo los vínculos entre Escandinavia y Europa continental. Su nombre, que significa «la flecha» en danés, hace referencia a una geometría longitudinal que apunta hacia Puttgarden, el punto donde emergerá el túnel en territorio alemán. Concebido como una gran aguja de brújula sobre el paisaje, el proyecto transforma la observación de los trabajos constructivos en una experiencia espacial que permite comprender la magnitud de esta intervención. Su trazado en zigzag introduce un recorrido gradual hacia las alturas, vinculando la escala de la ingeniería con la percepción humana del territorio. Con 217 metros de longitud, Pilen reproduce simbólicamente la dimensión de cada uno de los 89 elementos prefabricados de hormigón que conformarán el túnel. La estructura combina madera y acero, materiales seleccionados para facilitar su posterior desmontaje y reutilización. Una pasarela completamente accesible asciende mediante un trazado quebrado hasta alcanzar una altura de 24 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo vistas panorámicas hacia las obras y el entorno costero. La cubierta principal incorpora vegetación local, integrando el recorrido en una superficie ajardinada que suaviza la presencia de la construcción en el paisaje. Su ubicación, próxima al portal del túnel, permite observar directamente los trabajos de ingeniería, mientras la orientación del conjunto refuerza la relación visual con el destino de la futura conexión. Tanto los componentes estructurales como las cimentaciones fueron concebidos para desmontarse y utilizarse nuevamente en otros proyectos una vez finalizada la obra. Pilen plantea una aproximación a la arquitectura temporal donde la función informativa se combina con la experiencia del paisaje y la responsabilidad material. Más que un simple punto de observación, el mirador funciona como una herramienta de interpretación territorial que acerca al público a un proceso constructivo habitualmente distante de la vida cotidiana. Su longitud, orientación y recorrido convierten las dimensiones técnicas del túnel en referencias perceptibles, mientras su diseño desmontable evita que la estructura quede obsoleta al concluir su propósito inicial. La incorporación de vegetación y una circulación accesible amplía su carácter público, invitando a recorrer el lugar desde distintas perspectivas. Con esta intervención, Arup demuestra cómo una infraestructura auxiliar puede adquirir valor arquitectónico y social, transformando un sitio de construcción en un espacio de encuentro, aprendizaje y contemplación del territorio.

arup.com

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