Ergonomía orgánica
Fotografía: Narbutas
La ergonomía deja de ser un componente oculto para convertirse en el principal recurso expresivo de Silora, una silla de trabajo diseñada por ITO Design para la firma de mobiliario Narbutas. Su propuesta responde a la transformación de los entornos laborales hacia espacios más acogedores, flexibles y menos condicionados por la estética corporativa tradicional. El elemento protagonista es un respaldo escultórico cuya geometría surge directamente de su sistema de soporte lumbar: dos formas semejantes a pétalos se despliegan desde la estructura frontal y envuelven el respaldo, generando una silueta orgánica de carácter tridimensional. Esta configuración convierte una solución técnica en un gesto visual distintivo, estableciendo una relación entre comodidad, movimiento y diseño contemporáneo. La silla busca así integrarse en ambientes profesionales donde la funcionalidad convive con una expresión más cercana al mobiliario doméstico. La estructura de Silora incorpora un soporte lumbar doble, asimétrico y adaptable, cuya curvatura determina la configuración del respaldo. Una superficie de malla envuelve el sistema y disimula su complejidad mecánica, conservando la continuidad de las líneas y aportando ligereza visual al conjunto. El soporte lumbar puede regularse en altura para responder a diferentes usuarios, mientras un mecanismo síncrono coordina el movimiento del asiento y el respaldo, ofreciendo cinco posiciones de bloqueo. A estas prestaciones se suma un sistema de inclinación hacia adelante, concebido para favorecer posturas de trabajo más activas, y reposabrazos ajustables en dos o tres dimensiones. La colección ofrece distintas alternativas de tapicería, incluida Rhythm, una nueva malla tridimensional desarrollada por Narbutas que incorpora una textura suave y una paleta de tonalidades oscuras. Estos acabados refuerzan la dimensión táctil del producto y permiten adaptarlo a diferentes configuraciones interiores. Silora plantea una aproximación al diseño de mobiliario donde la forma emerge de las necesidades del cuerpo, en lugar de imponerse sobre ellas. Su respaldo tridimensional demuestra cómo un sistema ergonómico puede adquirir identidad estética sin sacrificar precisión funcional, mientras los mecanismos de ajuste permiten acompañar distintas posturas y dinámicas laborales. La integración de materiales textiles, geometrías envolventes y componentes técnicos discretos responde a una visión del espacio de trabajo centrada en el bienestar y la experiencia del usuario. En un contexto donde las oficinas incorporan cada vez más cualidades propias de los ambientes residenciales, ITO Design y Narbutas proponen una silla que equilibra sofisticación visual y adaptabilidad. El resultado es una pieza que transforma la ingeniería del soporte corporal en su principal lenguaje de diseño.







