CASA A
Desarrollada por los arquitectos chilenos Francisco Moure y Fernando Domínguez, Casa A nace a partir de un estudio académico llevado por la estructuras implícitas de la forma, despojando al objeto de su significado tradicional. El proceso plantea un cuadrado de 13,68 mts, medida resultado de un estudio de las posibilidades del terreno en el cual fue edificada la vivienda. Reconociendo elementos, relaciones y proporciones en torno al cuadrado, los profesionales decidieron crear un objeto arquitectónico capaz de generarse por sí mismo. Hecha en acero, metalcom, fibrocemento y vidrio, Casa A es el resultado de la subdivisión de este nuevo orden dado por la división armónica de un cuadrado de 187 m2.
El proceso de diseño parte con la diagonal del cuadrado la cual se abate para generar una proyección mayor del elemento original. Teniendo ello presente, se subdividen a través de la intersección del arco y la diagonal para generar la posible trama o grilla en el cual se generarán los primeros movimientos de la casa. De esta manera, en las intersecciones de la diagonal y el arco del cuadrado, se grafican las líneas paralelas a los lados del elemento. Con ello, nacen nuevas líneas auxiliares, cuadrados y rectángulos de diferentes tamaños a los cuales se les vuelve a generar su propios arcos, los que interceptan nuevamente la diagonal produciendo puntos de intersección que dan como resultado más líneas horizontales y verticales. Se repite este proceso de manera sistemática, hasta tener una cantidad generosas de líneas auxiliares que armarán la trama. Al tener estos dos elementos ya configurados, trama y programa se yuxtaponen para generar la vivienda. Estas nuevas líneas dadas por la yuxtaposición, se extruyen para formar la axionométrica con las líneas generales de la casa. Es así como las líneas se van depurando siempre en relación a la trama elegida generando nuevas masas y vacíos en el volumen.


