Museo Berkshire por StudioHAU

Curiosidad conectada

Fotografía: Sam Cornwall

Arte, historia y ciencias naturales dejan de funcionar como relatos independientes en la renovación del Berkshire Museum, en Pittsfield, Massachusetts. StudioHAU reorganizó 18.162 pies cuadrados de su planta baja como parte de una transformación institucional en tres etapas, conservando las relaciones axiales del edificio histórico mientras introduce nuevos umbrales que conducen al visitante entre colecciones y disciplinas. La intervención entiende el museo menos como una sucesión rígida de salas que como una experiencia episódica, donde cada recorrido permite establecer asociaciones diferentes entre objetos, conocimiento y territorio. La estrategia adquiere distintas formas según cada galería. Gabinetes de madera reúnen piezas de arte, ciencia e historia con elementos interactivos; fósiles, minerales y especímenes construyen una lectura de la evolución de la Tierra; dioramas históricos conviven con instalaciones digitales y experiencias multisensoriales. El Feigenbaum Aquarium, anteriormente ubicado en el subsuelo, se traslada y amplía en el corazón de la planta, donde cinco grandes estanques, recorridos iluminados y accesos semejantes a túneles construyen una transición entre ambientes terrestres y acuáticos. El programa incorpora además espacios infantiles, tienda, café y una sala flexible para encuentros y actividades.  Más que actualizar la apariencia del museo, StudioHAU replantea la manera en que una colección heterogénea puede ser comprendida. Portales, vitrinas y secuencias espaciales enmarcan las piezas sin aislarlas, favoreciendo conexiones que atraviesan períodos y disciplinas. La renovación recupera así la curiosidad como principio organizador: un museo donde aprender no depende de seguir una única narrativa, sino de descubrir relaciones inesperadas mientras se avanza por sus salas. 

studiohau.com

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