Colegio Instituto María Assumpta por LOW Architecten

Aprender protegidos

Fotografía: Low Architecten

La arquitectura puede convertirse en una herramienta de aprendizaje cuando es capaz de responder a las distintas formas de percibir el mundo. En el Instituto María Assumpta, esa premisa orienta cada decisión del proyecto, concebido para estudiantes con trastorno del espectro autista (TEA). Inspirado en el hortus conclusus medieval, el conjunto organiza la vida escolar alrededor de un patio protegido que ofrece claridad espacial, seguridad y una experiencia cotidiana libre de estímulos innecesarios. Lejos de entender el recinto como una suma de edificios, la propuesta construye un sistema continuo donde aulas, pabellón deportivo y áreas de apoyo se conectan mediante una columnata de madera que actúa como elemento de orientación, refugio y encuentro. La diversidad de espacios exteriores amplía esta estrategia: un patio central para la interacción, un jardín vinculado al bosque para el descanso, un jardín sensorial y una cubierta deportiva permiten que cada estudiante encuentre el entorno que mejor responda a sus necesidades emocionales y sensoriales. Incluso el pabellón deportivo, parcialmente integrado al terreno, establece una relación cuidadosa entre la actividad interior y el paisaje. La calidez de la madera y la integración con el entorno natural refuerzan una arquitectura que prioriza el bienestar antes que la representación formal. Más que albergar un programa educativo, el Instituto María Assumpta demuestra que el diseño puede fomentar autonomía, confianza y convivencia cuando el espacio se concibe desde la experiencia de quienes lo habitan.

low-architecten.be

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