Continuidad habitable
Fotografía: Joana Franca
Diseñado para una pareja formada por un médico y un diseñador, este apartamento parte de una idea clara: construir un espacio funcional, ventilado y de mantenimiento sencillo sin renunciar a una estética precisa y serena. Al haber sido entregado sin terminaciones, el proyecto pudo desarrollarse desde cero, evitando demoliciones innecesarias y reduciendo el desperdicio de materiales desde el inicio de la obra. La propuesta se organiza a partir de una paleta contenida y de la continuidad espacial como estrategia principal. El uso de un piso monolítico continuo —extendido incluso hacia los baños— elimina interrupciones visuales y amplifica la percepción de amplitud, mientras favorece una lectura limpia donde mobiliario y objetos adquieren protagonismo. La ventilación cruzada y la entrada de luz natural estructuran la distribución, reforzando una atmósfera ligera y abierta. Uno de los elementos centrales del proyecto es el gran panel estriado blanco que integra cocina y sala en un único plano continuo. Más que un revestimiento, este sistema organiza y oculta puertas, electrodomésticos y accesos de distintas escalas, transformando elementos funcionales en parte del lenguaje arquitectónico. Incluso las instalaciones visibles fueron cuidadosamente reposicionadas e incorporadas al diseño, consolidando una arquitectura donde técnica, orden y fluidez conviven de manera silenciosa y precisa.









