Patrimonio vivo
Fotografía: Simon Bevan
El estudio londinense Daytrip ha transformado Cloisters, un edificio histórico cercano a Old Street, en un espacio de trabajo que reinterpreta el concepto de “almacén elevado” para la era moderna. El proyecto conserva detalles arquitectónicos de la época Stuart, como puertas y columnas de madera, y los combina con piezas de diseño contemporáneo en un diálogo equilibrado entre pasado y presente.
La paleta interior apuesta por materiales naturales y tonos cálidos que evocan la herencia victoriana del edificio, visibles en tapicerías, azulejos descubiertos y mobiliario cuidadosamente seleccionado. El resultado es un ambiente acogedor y sereno, reforzado por toques de color a través de obras de arte y muebles de diseñadores como Philippe Malouin, que aportan frescura y modernidad al conjunto.
Más allá de lo estético, Cloisters encarna una evolución en la concepción del trabajo: espacios flexibles, comunitarios y centrados en el bienestar reemplazan la rigidez de la oficina tradicional. Con esta intervención, Daytrip logra un interior que honra el patrimonio histórico y lo proyecta hacia un futuro donde funcionalidad y calidez conviven en equilibrio.









