ZOLAND·Emei por Studio J. Bridgland

Quietud estratificada

Fotografía: Jonathan Leijonhufvud

El tiempo parece adquirir otra densidad en ZOLAND·Emei Resort, donde Studio J. Bridgland recupera una serie de estructuras en ruinas para construir un retiro integrado a la ladera. En Emeishan, China, el complejo se fragmenta y escalona como un pequeño asentamiento, reinterpretando las viviendas de piedra, las cubiertas tradicionales y los aleros profundos de la región. Los volúmenes se acomodan entre la vegetación y encuentran en un antiguo árbol de Zhennan, conservado en el centro de un estanque reflectante, el punto alrededor del cual se organiza la vida colectiva.

Hormigón cincelado a mano, piedra de esquisto de la montaña Emei, tejas grises de Leshan y estructuras de cedro construyen una paleta contenida y vinculada al lugar. Grandes superficies acristaladas abren las áreas contemplativas hacia el bosque, mientras las suites de la parte superior quedan parcialmente ocultas bajo un paisaje verde elevado. En los baños, la piedra local de tonalidades rojizas aporta textura al interior, y una piscina exterior revestida en piedra lavada y granito verde prolonga el recorrido hacia el terreno, acercando el agua, la arquitectura y la montaña.

La idea de “tiempo lento” aparece en la sucesión de patios, vistas enmarcadas, texturas y transiciones que acompañan el recorrido por el complejo. No se concentra en un único espacio destinado al retiro, sino que forma parte de la manera en que los distintos edificios se relacionan con la vegetación, el agua y las construcciones existentes. Al recuperar las ruinas y conservar elementos del lugar, ZOLAND·Emei Resort deja que las nuevas intervenciones compartan espacio con las capas que ya estaban allí.

www.studiojbridgland.com

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