Threehalves por Satyress

Fuerza remota

Fotografía: Satyress

En lugar de imaginar la robótica como sustituta del trabajo humano, Threehalves plantea una extensión física del trabajador. Desarrollado por la start-up californiana Satyress, este robot teleoperado adopta una inusual configuración de centauro: combina un torso preparado para manipular herramientas eléctricas con cuatro patas concebidas para desplazarse por terrenos complejos. Su objetivo apunta a un territorio concreto de la automatización: aquellas tareas donde el conocimiento de un operador sigue siendo necesario, pero su presencia física supone un riesgo. Con cerca de dos metros de altura, Threehalves prescinde de las manos humanoides habituales y utiliza conexiones específicas para incorporar herramientas directamente en sus brazos. Cámaras integradas transmiten el entorno al operador, permitiendo controlar la máquina a distancia en escenarios vinculados a la construcción, la silvicultura y otros trabajos expuestos a temperaturas extremas, oscuridad o peligro de lesiones. Su anatomía, por tanto, no busca reproducir fielmente el cuerpo humano, sino reorganizarlo de acuerdo con las exigencias de esas tareas. Su apariencia negra, los cuernos y una escala deliberadamente intimidante también hacen visible una cuestión que suele quedar relegada en el desarrollo robótico: la seguridad. Algunas limitaciones físicas impiden que la máquina atraviese accesos convencionales, mientras ciertos puntos vulnerables permiten detenerla mediante intervención externa. Entre potencia y control, Threehalves propone así una lectura distinta del robot laboral, no como figura autónoma que desplaza al especialista, sino como un cuerpo remoto capaz de llevar sus habilidades allí donde el humano no debería exponerse.

satyress.com

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