Detrás de la cortina
Fotografía: Javier de Paz García
En el interior de un patio de manzana en un barrio periférico de Madrid, una antigua nave industrial de los años cincuenta fue recuperada como taller artístico. El proyecto Nave Maravilla del estudio español Día Uno mantiene la estructura original de hormigón y la cubierta inclinada, reparando los elementos deteriorados y conservando las texturas de los muros. El suelo de microcemento recorre todo el espacio y sirve de base para una nueva organización, articulada en torno a un volumen de madera de abedul y cristal que se instala en el centro de la nave.
Esta estructura alberga el taller privado del artista y, a su alrededor, deja un área abierta para distintas actividades. La cocina, el office y el patio completan el programa, mientras que los detalles de cerrajería azul, el mobiliario de abedul hecho a medida y los azulejos dan continuidad a los distintos ambientes. Una cortina blanca permite aislar temporalmente el área polivalente y, cuando se despliega, la nave adquiere otra configuración y se convierte en un espacio preparado para las proyecciones.


















