Juntos pero separados
Fotografía: The Good Company, Matthew McQuiggan
Comenzó como una broma sobre las calurosas noches de Queensland y terminó convirtiéndose en una cama de características poco habituales. El estudio australiano J.AR OFFICE combina una estructura de acero con dos colchones y mantas de cuero cosido a mano y unidos mediante cuerda. La pieza conserva la forma familiar de una cama, pero lleva la idea de comodidad hacia un terreno bastante menos convencional. Es una cama para “amantes, solitarios y quienes pasan calor al dormir”, como dicen sus diseñadores.
Presentada como parte de Lost Hide durante Melbourne Design Week 2026, KING SINGLE explora la relación entre intimidad e independencia a partir de una situación tan cotidiana como dormir acompañado cuando hace calor. La pieza parte de esa pequeña tensión para plantear una cama que puede ser compartida, pero que también parece reivindicar el espacio propio. “El resultado es en parte mobiliario y en parte una confesión climática”, explican desde J.AR OFFICE. Fabricada por artesanos locales de Brisbane, la propuesta conserva el carácter doméstico de una cama, pero lo lleva hacia un territorio más cercano a la instalación.




















